Colocar una mina puede costar 1,8€, pero desactivarla puede llegar a mucho más: hasta 718€. Frecuentemente son las mismas empresas productoras de minas las que proporcionan
servicios de desminado, en un ejercicio de negocio ya que están diseñadas para mutilar, más que para matar.
Este aspecto es destacado frecuentemente en la publicidad de algunos fabricantes: Es mejor mutilar al enemigo que matarlo, ya que una persona minusválida supone un coste económico,
social y moral mucho más duro que el de una persona muerta. Con los recursos actuales necesitaríamos unos mil años para retirar todas las minas enterradas alrededor del
mundo.